sábado, 7 de febrero de 2009

Después de varios días de tener 'abandonado' el blog, regreso para contarles algunas cosas importantes que han sucedido en estos días...

Hace un par de semanas estuvimos en el centro de San Salvador con Vanessa Figueroa, una joven arquitecta graduada de la UCA, y quién es mi asistente en el Taller de Espacios Públicos. La visita tenía como objetivo buscar un lugar apropiado para trabajar con los estudiantes el próximo semestre. Los seleccionados fueron dos: la zona de lustradores de zapatos, a un costado del Palacio Nacional, y la calle entre el Mercado Central y el Cementerio de Los Ilustres.

En el primer sitio platicamos con un par de lustradores, quienes desconfiaban mucho de nuestras intenciones, de una forma discreta nos indicaron que si queríamos hacer un proyecto allí debíamos platicar con el presidente de la asociación de lustradores del centro...

Después caminamos a través de las ventas en las diferentes calles, hasta llegar a la entrada lateral del Cementerio de Los Ilustres. Aquí el ambiente era otro: los vendedores promoviendo sus productos, cargadores y carretoneros pasando entre la gente como pueden con su carga, policías en casi cada esquina, uno que otro predicador evangélico... Nadie y todos estaban interesados en un proyecto de mejoramiento de Espacios Públicos. Cada quién desde su vivencia, pedía que se le arreglara algo, pero muy pocos creían en nuestros ofrecimientos e intenciones.

Platicando con Vanessa, sobre lo complejo de las problemáticas del Centro, nos preguntábamos: ¿Cómo lograr recuperar el Centro de San Salvador para el disfrute de todas y todos, sin quitarle la magia que tiene actualmente? ¿Cómo mejorar la calidad de vida de los usuarios del centro, tanto los que llegan allí a trabajar como los que pasan, compran, visitan, etc.? ¿Cómo hacer que el Centro 'reviva', sin desalojar a quiénes ahora hacen que este mismo Centro 'viva'?...

Son preguntas que deberemos enfrentar si queremos recuperar nuestro bello Centro-Ciudad