domingo, 22 de febrero de 2009


Nuevamente el centro de San Salvador...
Una pequeña visita de una tarde junto con Aymeric Poizat y Carlos Ferrufino, nos revelo una dimensión fantástica, decadente, luchadora, abandonada, del centro de nuestra ciudad.

Recorrimos varias cuadras de viviendas cerca de la llamada 'Cuesta del Palo Verde', cada propietario nos abrio su casa con esta misma frase: '¿Y para que quiere ver esta casa que se esta cayendo?'. Esas casas 'cayéndose', son joyas valiosas de nuestro patrimonio arquitectónico. Viven gracias a las personas que aún las utilizan pero, viven a medias por la falta de recursos, por la negligencia de nuestra normativa urbana y, por el rigor mal entendido de instituciones defensoras del patrimonio, como CONCULTURA.

Es importante que actuemos pronto. La memoria histórica tangible, en este caso arquitectónica, debe protegerse. Somos un pueblo que se burla día a día de la historia, olvidándola, abandonándola, tergiversándola. No podemos seguir así, porque la misma historia nos pasará la factura tarde o temprano...