miércoles, 18 de marzo de 2009

A tres días de las elecciones presidenciales

Tres días han pasado después de las elecciones y el país no ha convulsionado. La campaña del miedo, que nos afectó a todos los salvadoreños y salvadoreñas no ganó nuestra moral, y salimos a votar con conciencia ciudadana.

A pesar de las diferencias ideológicas (que deben existir en toda democracia), se respiran aires de reconciliación. La gran pregunta que todos y todas debemos hacernos es: ¿Cómo puedo yo contribuir al proceso histórico que vive mi país? desde mi posición, a partir de mis conocimientos, poniendo a disposición mis habilidades. El camino que nos espera no es fácil y todos y todas estamos cada vez más concientes de ello; sabemos que es indispensable profundizar en la lectura de la Realidad Nacional, desde una perspectiva desideologizada, que nos ayude a comprender la verdadera naturaleza de los problemas de nuestra sociedad, para buscar, como decía Ignacio Ellacuría, con 'audacia y creatividad', las mejores soluciones a dichos problemas.

Me gustaría compartir algunas de las opiniones de las personas con quienes he conversado en estos últimos tres días:

Platicándo con mi madre sobre los diferentes procesos que a ella le ha tocado vivir, me decía: ´Estamos avanzando, la democracia se robustece poco a poco, y los procesos de reconciliación que hace 17 años debieron iniciar con la firma de Los Acuerdos de Paz, apenas ahora parecieran ser posibles..´y añadió: ´a cada generación le toca aportar a su momento histórico, con energía y entusiasmo, es parte de la cadena de hechos que mueven a una sociedad´. Las diversas épocas y realidades que mi madre ha vivido, le permiten hacer lecturas más completas de lo que sucede en este país, es maravilloso poder platicar con ella y aprender de sus conocimientos.

Lo que me lleva a lo que comentaban mis alumnos de la clase de Análisis Histórico I, en la UCA, quienes por primera vez fueron a votar: ´Sandra, tal vez para nosotros sea más fácil votar por el cambio, porque no guardamos rencores históricos (refiriéndose a la guerra de los años '80)´. Ellos forman parte de una nueva generación, que desde posturas más frescas, tendrán la tarea de impulsar la reconciliación nacional, y a nosotros nos tocará apoyarlos y trabajar conjuntamente en lograr dicha meta.

Sin embargo no debemos olvidar la voz de los que siempre han estado silenciados, y que son la fuerza de base de este (y cualquier país). Platicándo con la niña Yolanda, nuestra amiga que viene a ayudarnos a limpiar la casa todas las semanas, me decía: ´Yo se que estamos en tiempos difíciles, y que los cambios van a ser lentos, pero para los pobres los tiempos difíciles son siempre, y lo que espera la gente son cambios rápidos. A nuestras familias no les alcanzan 5 dólares para la comida, no tomamos leche, ni siquiera compramos un cartón de huevos entero... ojalá que por lo menos bajen pronto los precios de la comida´. Sabemos que hay sectores a los que hay que atender con prioridad, en la medida que las necesidades básicas de un pueblo se superan, los ciudadanos estarán mejor dispuestos a trabajar por el país.

He seleccionado además estos comentarios, porque provienen de sectores de nuestra sociedad a quienes debemos poner atención especial: los adultos mayores, los jóvenes y los pobres. Si aprendemos a valorar a cada uno de ellos como lo merecen, tendremos no solo una sociedad más justa, sino que además enriqueceríamos nuestra cultura y se multiplicarían los aportes a la construcción de un El Salvador mejor y con oportunidades para todos y todas.

¡A trabajar se ha dicho!

La Producción del Espacio...

En el camino que hemos tomado, de comprender desde una perspectiva más amplia la dinámica de Producción del Espacio, nos acercamos a lo que plantea el filosófo francés Henri Lefebvre, en su libro (que curiosamente se llama...), LA PRODUCCIÓN DEL ESPACIO (1974).

Hace algunos años (2000), escribí un artículo sobre la relación de continuidad espacial entre el Barrio San Jacinto y el Centro Histórico de San Salvador (La Huella de Europa, El Salvador 2000, Unión Europea: 2000). En dicho artículo intenté esbozar, a partir de las lecturas combinadas de Lefebvre (The Production of Space, Blackwell: 2000) y Edward Soja (Thirdspace, Blackwell: 1997), la tríada análitica:
a/ PRÁCTICA ESPACIAL, b/ REPRESENTACIONES DEL ESPACIO, c/ ESPACIOS DE REPRESENTACIÓN, aplicadas al Barrio.

En esta ocasión recupero las definiciones utilizadas:

a/ PRÁCTICA ESPACIAL: es el proceso de producción de la forma material de la espacialidad social. Es decir, la Práctica Espacial permite la producción y reproducción de 'lugares', de 'escenarios' característicos de cada sociedad. Los produce lentamente, a la vez que se apropia de ellos, con el objetivo implícito de asegurar la continuidad y la cohesión de dicha sociedad

b/ REPRESENTACIONES DEL ESPACIO: están relacionadas con estructuras de poder. Es un espacio conceptual definido por una élite. Está además ligado a las relaciones de producción y , especialmente, al orden que ellas imponen. Dicho orden se constituye a través del control sobre el conocimiento de signos y códigos.

c/ ESPACIOS DE REPRESENTACIÓN: son el producto de los dos anteriores, los incluye, pero al mismo tiempo resulta distinto. Dos importantes premisas los explican:
01_ Están dominados por la imaginación, la cual intenta cambiarlos y apropiarse de ellos. Esto es posible al hacer uso de objetos en el espacio físico utilizando simbolismos complejos que pueden ser codificados o no.
02_ No son solamente las representaciones espaciales del poder, sino además el impositivo y operacional poder de las representaciones espaciales. Pueden generar contraespacios de resistencia hacia el poder dominante desde una perpectiva marginal.

Espero que estas definiciones abonen a las discusiones que en el curso de Espacios Públicos estamos generando...